En la Vuelta

Colectivo con sede en la ciudad de Buenos Aires, Argentina. Fotografía documental y foto-periodismo.

Precariedad Rural

por Cecilia Antón

Portafolio

foto foto foto foto foto foto foto foto

Ellas y ellos trabajan en el campo, en las chacras. No son propietarios, son recolectores, cosechadores de fruta de El Alto Valle del Río Negro. Son peones. Hace poco visitaron Buenos Aires para dejar en la Plaza de Mayo las huellas de sus reclamos porque en su provincia “no se puede”.

(Texto: por Sol Wasylyk)

Carlos

El es trabajador rural. Carga a diario decenas de kilos de fruta, los cosecha y los recolecta. Para que no se congelen en invierno prende tanques con fuel oil. Este es desperdicio de petróleo que se usa para combatir las heladas. Su efecto es tóxico, similar al de una cubierta encendida. El sueldo mensual de Carlos es de 1800 pesos y está empleado hace 11 años en una empresa exportadora.

Es de General Roca y tiene 4 hijos. “Por suerte no trabajan en lo mismo, están estudiando. Intento que no queden en esto”, se emociona. “Tengo 37 años y la columna desgastada por este trabajo, empecé a los 13”. Uno de sus hijos está en la universidad y lo cuenta con mucho orgullo. “Mi hija está en quinto año, el otro en tercero y el más chiquito en jardín. Quieren seguir estudiando después. Mi hijo, el más grande, sabe que el trabajo en la chacra no es bueno, le ha tocado trabajar porque muchas veces no alcanza la plata para comprar las zapatillas”.

El viaje a Buenos Aires lo hizo para reclamar por las “malas” prestaciones que brindan las ART. “Algunos tuvimos accidentes, algunos quedaron incapacitados y les dieron un porcentaje de incapacidad menor al que correspondía. Después, los mandaron de nuevo a trabajar y no los recategorizaron”, denuncia. El cayó de una escalera con un recolector de frutas de 23 kilos y se le rompieron los meniscos. También tiene una hernia, pero por esa dolencia no lo atendieron. “Me dijeron que es desgaste por los años”. Tiene 37.

Un compañero suyo perdió la mano derecha porque la escalera en la que trabajaba estaba rota. “Reclamó a la empresa durante un mes. Se terminó cayendo, perdió la movilidad del brazo derecho y esa tarde, después del accidente, le trajeron los repuestos de la escalera”.

Mabel

Soy peon general. Cosecho, podo y raleo, hago trabajos varios, todo lo que se hace en la chacra. Trabajo 8 horas, y unas horas aparte para no trabajar el sábado.

Vivo a 7 km de donde trabajo, viajo media hora en bici.
Tengo un nene de 14 años con mi marido. Yo tengo 32 y desde los 17 trabajo en esto, siempre en la chacra.

Estudié hasta cuarto año de la secundaria y después me casé y allá, si no tenes la secundaria completa y computación, para ser repositor de super, no entras y yo no podía, tenía que trabajar e ir a la escuela y no podía.

En febrero, iba con el recolector, una mochila que se lleva adelante, de unos 30 kilos y torcí mi pie para afuera, me sonó la rodilla. Uno se acostumbas a subir y bajar la escalera con eso
En la temporada de cosecha, se recolecta todos los días durante cuatro meses, desde enero hasta abril o mayo.

Los hombres, en el invierno, cuando empieza a salir el fruto, trabajan con unos tambores con fuel oil, que los prenden y hacen humo. Primero los tienen que bajar de las chatas, prenderlos y a las 10 de la mañana los apagan, los corren debajo de las plantas para que no se hielen. Los peones quedan todos negros. Hay empresas que tienen riego por aspersión, es decir, la planta queda congelada pero no se hiela el fruto. Lo que pasa es que este sistema es muy caro, entonces usan tachos de fuel oil o queman gomas.

Después, viene la poda que comienza en junio. Se va formando la planta, se le cortan las ramas para que en el momento de la floración dé frutos y no hojas. Hay plantas a las que hay que subirse 4 metros con escaleras de 12 o 16 escalones. Subís, podas, bajas. Ese proceso en unas 30 plantas.

El raleo es, una vez pasada la helada y la poda, el fruto está más grande, da cuatro manzanas y de acuerdo a la variedad hay que dejar dos manzanas en la rama para que crezcan y no sean chiquitas y se pongan rojitas y no estén blancas. Tienen que estar parejitas para exportarlas. Todo ese trabajo lo tenemos que hacer nosotros.
Mi papá quedó inválido a los 45 años, así que lo tuvieron que jubilar por un accidente en la columna. El también trabajaba en las chacras.

Publicado el 25 de junio de 2011 en Coberturas, Derechos Humanos, Salud, Trabajadores

Fotografías bajo licencia libre. Creative Commons: Atribución - Compartir por igual - No comercial
Sitio web desarrollado con Spip. Software libre con cariño.