En la Vuelta

Colectivo con sede en la ciudad de Buenos Aires, Argentina. Fotografía documental y foto-periodismo.

El humo del incendio sigue tapando la realidad

por Walter Sangroni

Portafolio

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Los vecinos de la casa de Solís 693 en las primeras horas del pasado viernes sufrimos el incendio de nuestras viviendas, vemos con perplejidad la mala información que manejan los medios y la sociedad en su conjunto sobre lo ocurrido, que lleva a una sentencia contra nosotros, los damnificados, y nada se dice sin embargo de aquellos que usufructúan con toda esta situación cuando en realidad debieran actuar en pos de dar soluciones en lugar de mostrarse sólo como buenos samaritanos.

 Vivimos acá hace más de 12 años, somos familias trabajadoras que siempre hemos luchado por la regularización de nuestra situación habitacional, por ello es que la gran mayoría formamos parte de cooperativas de vivienda para poder acceder a un techo propio, pero aunque hicimos todo lo posible las constantes trabas burocráticas que predominan sobre las necesidades hacen que en tantos años todavía no se haya podido ni siquiera comenzar a vislumbrar el cambio necesario.

 Cuando se presenta ante las instituciones gubernamentales la situación de precariedad en la que habitamos nunca se llega a nada. Hemos afrontado ya un intento de desalojo por parte del gobierno de la Ciudad argumentando que el lugar era inhabitable hace unos años, proceso que culminó con un peritaje del propio gobierno que desmentía esa situación edilicia. No nos pudieron echar. Luego por denuncias de vecinos que creían –como muchos medios han reflejado en estos días- que esto era un edificio tomado. Y no…, se equivocaron otra vez. El edificio sí es de la ANSES , pero nos han otorgado una tenencia precaria para poder habitarlo, tenencia con la cual se tramitó el pedido de servicios eléctricos y que hasta avala el pedido de medidores individuales de gas para cada familia (trámite que se encuentra en curso). Ahora, el fuego les dio la excusa perfecta para volver al ruedo con sus intentos.

 Se presentan ante los medios ofreciéndonos subsidios y paradores. Subsidios que representan 1.200 pesos y futuras 9 cuotas similares que en la realidad son incobrables a cambio de no reclamar nunca más nada y retirarnos del lugar. ¿Y nuestras cosas? ¿Nuestros muebles? ¿Todo lo que logramos adquirir con el fruto de nuestro trabajo? No vamos a abandonar todo. Los paradores separan las familias, ningún parador de familias completas tiene la capacidad necesaria para albergarnos a todos, somos 84 familias con más de 300 chicos, muchos hemos perdido los documentos en el siniestro y en el caso de separarnos se nos complicaría el volver a unificarnos y recuperar a los chicos al núcleo familiar. Niños que por otro lado ya se encuentran matriculados en los colegios del barrio para el inicio de las clases que comienzan este mes.

 Queremos comenzar a trabajar para obtener nuestro techo, pero no vamos a abandonar el actual corriendo el riesgo de quedarnos sin nada. Necesitamos pañales, plásticos, colchones, ropa de chicos y acompañamiento para que no quede en el olvido y se estanquen las soluciones.

Muchas gracias por su atención
Vecinos de Solís 693

Publicado el 4 de febrero de 2013 en Coberturas, Buenos Aires, Vivienda

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